Dado que no se contaba con experiencias previas ni información debidamente sistematizada, una de las primeras tareas fue buscar fuentes de información relacionada con incidentes críticos, y como primera actividad el grupo se puso en contacto con algunos de los psicólogos más prominentes de nuestro país que en ese momento impartían cátedra en la UNAM con el fin de recibir las primeras capacitaciones en materia de intervención en crisis, intervención de emergencia, primeros auxilios psicológicos; así como el tratamiento para el estrés postraumático.
De esta manera al profesor Arturo le tocó participar en la creación y organización de las primeras actividades en materia de atención psicológica para atender la grave problemática que aquejaba a esa gran población, además de recibir capacitación por parte de expertos que llegaron a la universidad provenientes de diferentes países...
Posteriormente fue invitado a trabajar como profesor de tiempo completo en la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y dada la experiencia obtenida, se le invitaba con relativa frecuencia a impartir pláticas y conferencias relacionadas con el efecto psicológico derivado de terremotos y desastres naturales, dando origen en 1987 aproximadamente al primer boceto de lo que hoy conocemos como GIPSE en compañía de algunos estudiantes y académicos de la carrera de Psicología.
Recientemente, hace aproximadamente 3 años ocurrieron en Mexicali un enjambre de sismos que alertaron a la comunidad generándose una cantidad importante de síntomas y reacciones psicológicas provocados por los altos niveles de estres y toxicidad psicologica que suelen generar los incidentes críticos de esa naturaleza cuyos efectos psicológicos suelen manifestarse durante las primeras semanas del evento y/o meses después, estos últimos son conocidos como trastorno de estrés postraumático. En esa ocasión fuimos invitados por la Maestra Julieta Bonilla, entonces presidenta del colegio de psicologos de Mexicali a solicitud de instancias oficiales de gobierno para impartir conferencias y cursos sobre los efectos psicologicos de los desastres naturales a bombreros, departamento de protección civil y población en general, actividades que fueron acompañadas por notas y entrevistas para radio y prensa; en ese entonces estas acciones avivaron la función y el sentido de nuestra organización... A partir de ese momento nos hemos dedicado a reestructurar, actualizar y promover nuestras actividades como grupo, mismo que tuvo una función relevante en el terremoto de 7.2° ocurrido en Mexicali el 4 de abril de 2010, mostrando con ello la eficacia y la madurez de nuestros programas y propuestas para enfrentar de manera rápida y eficaz las consecuencias y sintomatología psicológica que estos eventos acarrean; en ese sentido, nos tocó participar en la capacitación de las primeras brigadas que atenderían -toda proporción guardada- a la población tanto en el valle de Mexicali donde se sufrieron las mayores consecuencias físicas, estructurales, médicas y psicológicas, como brindar atención psicológica a la población de Mexicali.
Actualmente uno de los principales objetivos de nuestro grupo es brindar cursos y capacitación principalmente a estudiantes y profesionistas del campo de la psicología y áreas afines, así como a miembros de asociaciones civiles y grupos de la sociedad organizados ya que estamos convencidos que la mejor manera de enfrentar siniestros que ponen en riesgo a grandes poblaciones, se encuentra en relación a la capacidad de respuesta inmediata que posean los miembros de una sociedad quienes hayan recibido formación para atender emergencias psicológicas (atención básica y primeros auxilios psicológicos) ya que si esta atención se da durante las primeras semanas en las que ocurre el estrés traumático, los reportes de especialistas a nivel internacional afirman que la sintomatología psicopatológica que suele presentarse a mediano y largo plazo se reduce de manera impresionante.
En conclusión, nuestra organización tiene sus antecedentes en el terremoto de 1985 del D.F. y la situación sísmica originada por el sistema de fallas que integran lo que se conoce como “falla de San Andrés” obligan a mantener viva y actualizada la capacitación recibida y finalmente es a partir del terremoto del 4 de abril en Mexicali que se consolida y formaliza el GIPSE, ya que siempre hemos tenido claro que
a partir de la situación de alta sismicidad de nuestra región y la poca eficacia para atender los efectos psicológicos resultantes de incidentes críticos y desastres naturales por parte de organismos oficiales del estado, nos hemos comprometido a no esperar más a que ocurra una nueva tragedia sin cumplir con nuestros compromisos de la mano con la sociedad civil quienes reclaman una atención que hasta hoy no les ha llegado; por ello no estamos dispuestos a esperar un día más para organizarnos ya que no prepararnos hoy para atender los efectos Psicológicos de los desastres del mañana, sería equivalente a condenar a la sociedad a graves problemas emocionales y psicológicos.
…Y la larga historia de ineptitud y negligencia de la humanidad se volverá a repetir… Solo que en esta ocasión Tú y Yo seriamos los culpables...!.
Grupo de Interevención Psicológica para
Situaciones de Emergencia GIPSE